Rincón de la calma. R4-E3

¡Hola de nuevo compis!

Pocas sesiones después de la presentación del rincón, un alumno ha acudido al rincón por iniciativa propia, sin que ningún adulto se lo indicara. Puede parecer un detalle pequeño, pero desde el punto de vista psicopedagógico es precisamente el objetivo de esta intervención: que sea el propio alumnado quien identifique su estado emocional y tome la decisión de regularse antes de que el conflicto se agrave.

El uso del rincón está empezando a integrarse de forma natural en la dinámica del aula. La tutora y yo hemos reforzado positivamente cada vez que algún alumno ha utilizado el espacio, con el objetivo de que el grupo lo perciba como un recurso normalizado y no como una consecuencia negativa. La botella de la calma sigue siendo el elemento que más les llama la atención, y la están usando de forma cada vez más autónoma: agitarla y esperar a que la purpurina se asiente les proporciona ese tiempo de pausa que necesitan para recuperar el equilibrio.

Aún hay alumnos que requieren el acompañamiento del adulto para acceder al rincón, lo cual es completamente esperable en esta fase del proceso. El trabajo ahora es seguir reforzando el uso autónomo y continuar el contacto con la tutora para que pueda dar continuidad al recurso más allá de mi presencia en el aula.

 

Publicaciones Similares

Deja una respuesta